El Otro yo.
De Mario Benedetti.
En este fragmento se relata como era un
muchacho llamado Armando; ya que era un hombre corriente y vulgar, pero aun siendo así, tenia una cosa que no se le
puede llamar corriente y eso era otro yo. Su Otro yo era poético en la mirada,
se enamoraba, mentía con precaución e incluso se emocionaba. Pero su Otro yo lo
hacia sentir lo hacia sentir incomodo con sus amigos ya que el quería ser
vulgar.
Una tarde llego cansado del trabajo, encendió
la radio donde sintonizaba Mozart; pero al poco rato se quedo dormido. Entonces
fue cuando despertó el Otro yo llorando con pena y Armando no sabia que hacer,
pero después reacciono e insulto al Otro yo; y sin decir nada a la mañana
siguiente se suicido. Al principio la muerte del Otro yo fue dura para Armando,
pero luego pensó que ya podría ser demasiado vulgar como el lo deseaba y eso lo
hizo sentir bien. Teniendo tan solo cinco días de luto, el quería lucir su
completa vulgaridad. Cuando de lejos vio a sus amigos, se puso feliz e inmediatamente
saco su vulgar y corriente personalidad, pero sus amigos no le hicieron caso y
Armando solo escucho que murmuraban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan
fuerte y saludable”. Armando dejo de sonreír y sintió una enorme nostalgia.
Pero no pudo sentir la tristeza que el quería, ya que su melancolía se la llevo
el Otro yo.
Teniendo en cuenta lo que le paso a
Armando hay que tener en mente que no hay que tratar de aparentar alguien que
no somos, porque siendo nos iremos convirtiendo en alguien que no queremos.
Benedetti, Mario (1968): “El otro yo”. La muerte y otras sorpresas. Consultado
el 20 de octubre del 2012 de http://goo.gl/7jllV
Reseña del Otro yo, de Karla América
Guzman Alvarez del 2CONT2. Lectura expresión oral y escrita ll, pág. 22.
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