lunes, 4 de marzo de 2013

El Otro yo.


De Mario Benedetti.

En este fragmento se relata como era un muchacho llamado Armando; ya que era un hombre corriente y vulgar, pero  aun siendo así, tenia una cosa que no se le puede llamar corriente y eso era otro yo. Su Otro yo era poético en la mirada, se enamoraba, mentía con precaución e incluso se emocionaba. Pero su Otro yo lo hacia sentir lo hacia sentir incomodo con sus amigos ya que el quería ser vulgar.
Una tarde llego cansado del trabajo, encendió la radio donde sintonizaba Mozart; pero al poco rato se quedo dormido. Entonces fue cuando despertó el Otro yo llorando con pena y Armando no sabia que hacer, pero después reacciono e insulto al Otro yo; y sin decir nada a la mañana siguiente se suicido. Al principio la muerte del Otro yo fue dura para Armando, pero luego pensó que ya podría ser demasiado vulgar como el lo deseaba y eso lo hizo sentir bien. Teniendo tan solo cinco días de luto, el quería lucir su completa vulgaridad. Cuando de lejos vio a sus amigos, se puso feliz e inmediatamente saco su vulgar y corriente personalidad, pero sus amigos no le hicieron caso y Armando solo escucho que murmuraban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”. Armando dejo de sonreír y sintió una enorme nostalgia. Pero no pudo sentir la tristeza que el quería, ya que su melancolía se la llevo el Otro yo.
Teniendo en cuenta lo que le paso a Armando hay que tener en mente que no hay que tratar de aparentar alguien que no somos, porque siendo nos iremos convirtiendo en alguien que no queremos.

Benedetti, Mario (1968): “El otro yo”. La muerte y otras sorpresas. Consultado el 20 de octubre del 2012 de http://goo.gl/7jllV
Reseña del Otro yo, de Karla América Guzman Alvarez del 2CONT2. Lectura expresión oral y escrita ll, pág. 22.

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